Digo "iba a escribir", porque hoy en Sport, Martí Perarnau publica un artículo perfecto sobre el tema, que suscribo línea por línea. Aquí lo transcribo:
¿A dónde huirán las estrellas?
Martí Perarnau
Para salir del atolladero en que se metió su presidente, la Liga de Fútbol Profesional ha nombrado una comisión, que es lo que suele hacerse cuando no se sabe qué hacer. El presidente de la LFP, famoso por haber arruinado a la Real Sociedad y coadyuvado estrechamente en el caos televisivo, tuvo una primera reacción a la decisión parlamentaria de acabar con el privilegio fiscal de algunos futbolistas extranjeros impropia de un profesional experto. Amenazó con una huelga de clubs (quiso decir cierre patronal, supongo) frente a una decisión política que reúne todas las condiciones necesarias para ser aplicada: es justa, equilibrada, recíproca y positiva para el país, que deja de ser un paraíso fiscal en la materia.
El presidente del Barça tampoco ayudó demasiado. Porque desconocía los detalles o porque está con la cabeza en otro sitio, Joan Laporta defendió que el sistema actual es óptimo y sus argumentos fueron demoledores: España ha ganado la Eurocopa y el Barça, la Champions con la ley Beckham. ¿Quién asesoró a Laporta? ¿El gran Javier Tebas? Que yo recuerde, la Eurocopa la ganó España con jugadores exclusivamente españoles, cotizando todos ellos al 43% salvo los “ingleses”, que entonces andaban en el 40%. Y el Barça, que se sepa, conquistó la Champions con una mayoría absoluta de canteranos, todos ellos al 43%, y sólo en los casos de Henry y Touré existía el beneficio impositivo.
Ahora, reunidos en comandita, y a la vista del espeluznante ridículo protagonizado, los clubs han nombrado una comisión para intentar arrancar alguna prebenda gubernamental, pero han sido incapaces de lavar su triste imagen. Digámoslo muy claro: la Liga española no se hundirá por esta enmienda parlamentaria, ni dejará de ser una de las mejores del mundo, ni desaparecerán los cracks, ni se negarán a jugar aquí las futuras estrellas, ni la economía de los clubs quedará masacrada por dicha enmienda. Todas esas afirmaciones han sido falsedades soltadas por unos dirigentes ineptos o malintencionados, con el apoyo indisimulado del grupo mediático del señor de los tirantes y la indescriptible, por alucinante, justificación del portavoz económico del PP, Cristóbal Montoro.
¿Adónde huirán las estrellas? ¿En qué fabulosa Liga recalarán? En Francia pagarían el 40%, en Italia el 43%, en Alemania el 45%, en Inglaterra el 50% y en Holanda el 52%, es decir, lo mismo o más que aquí. Claro, a esas grandes estrellas siempre les quedará dos opciones: Portugal y Chipre, paraísos fiscales del 20%. Ya imagino a estas horas que las grandes figuras mundiales están ardiendo en deseos de jugar en el Belenenses o el Anorthosis en vez de hacerlo en el Madrid galáctico o el Barça pentacampeón. ¡Menuda tropa!
El presidente del Barça tampoco ayudó demasiado. Porque desconocía los detalles o porque está con la cabeza en otro sitio, Joan Laporta defendió que el sistema actual es óptimo y sus argumentos fueron demoledores: España ha ganado la Eurocopa y el Barça, la Champions con la ley Beckham. ¿Quién asesoró a Laporta? ¿El gran Javier Tebas? Que yo recuerde, la Eurocopa la ganó España con jugadores exclusivamente españoles, cotizando todos ellos al 43% salvo los “ingleses”, que entonces andaban en el 40%. Y el Barça, que se sepa, conquistó la Champions con una mayoría absoluta de canteranos, todos ellos al 43%, y sólo en los casos de Henry y Touré existía el beneficio impositivo.
Ahora, reunidos en comandita, y a la vista del espeluznante ridículo protagonizado, los clubs han nombrado una comisión para intentar arrancar alguna prebenda gubernamental, pero han sido incapaces de lavar su triste imagen. Digámoslo muy claro: la Liga española no se hundirá por esta enmienda parlamentaria, ni dejará de ser una de las mejores del mundo, ni desaparecerán los cracks, ni se negarán a jugar aquí las futuras estrellas, ni la economía de los clubs quedará masacrada por dicha enmienda. Todas esas afirmaciones han sido falsedades soltadas por unos dirigentes ineptos o malintencionados, con el apoyo indisimulado del grupo mediático del señor de los tirantes y la indescriptible, por alucinante, justificación del portavoz económico del PP, Cristóbal Montoro.
¿Adónde huirán las estrellas? ¿En qué fabulosa Liga recalarán? En Francia pagarían el 40%, en Italia el 43%, en Alemania el 45%, en Inglaterra el 50% y en Holanda el 52%, es decir, lo mismo o más que aquí. Claro, a esas grandes estrellas siempre les quedará dos opciones: Portugal y Chipre, paraísos fiscales del 20%. Ya imagino a estas horas que las grandes figuras mundiales están ardiendo en deseos de jugar en el Belenenses o el Anorthosis en vez de hacerlo en el Madrid galáctico o el Barça pentacampeón. ¡Menuda tropa!




